¿Quién lo iba a decir? Pues sí, hemos llegado a las 10.000 visitas. Y es que cuando empecé este blog con mucha ilusión, y pasado el tiempo sigo con la misma ilusión de seguir adelante y de escribir sobre aquello que creo interesa a los ciudadanos, y que creo que puede interesar a todos en general sin distinción de colores. Anteriormente ya había hecho o participado en otros blogs, pero... al poco tiempo acababan perdiendo el interés, pasabamos de moda o lo dejabamos porque no sabíamos que decir y hacer etc, pero... con este creo que hemos llegado lo suficientemente lejos como para que sea el definitivo.
Tengo que dar las gracias a todos aquellos que de una forma u otra apoyais día a adía la pluralidad y la libertad como David, Juan Carlos Gumiel, Maria Jose, Joaquín....y también a los que han dejado comentarios o han leido alguna entrada. Todos los que tengan un blog o algo parecido sabrán que cuando se empieza, se tarda en generar interés en la gente, y es una gran satisfacción que guste lo que publico. También doy las gracias a todos los que ponen comentarios ( más de 100) para tratar de corregir algo, todos salvo los de la publicidad han sido autorizados. Así se consigue que el material del blog sea de una cierta calidad, aprendamos de las personas que mas saben, y no haya errores.
Muchas Gracias a los más de 10.000 lectores que voluntariamente seleccionaistes un tema para voluntariamente leerlo es para mi un orgullo.
Jorge Espí.
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martes, agosto 7
martes, mayo 22
Un año y un día
Hace un año y un día -como las condenas no electorales el PSOE-, recibía uno de los varapalos más grandes de su historia en España. En Alicante se perdió la mitad de sus concejales y en bastiones históricos del PSOE como: Elche que por primera vez en su historia perdía su hegemonía, sin olvidar la localidad de Altea. Hacer un análisis de todo lo que llevo a esta primera debacle electoral es complejo por ello quiero centrarme en la "Spanish Revolution" que durante 7 días tuvo en vilo al mundo. Lo viví en primera persona porque fui a Madrid y estuve en Sol y compartí momentos y situaciones con aquel importante colectivo. Pero, lo que allí, se veía que no era otra cosa que una serie de movimientos de difusión que nada tenían que ver con lo que se publicaban en los informativos diarios. De momento, aparecían: resoluciones; asambleas; declaraciones de prensa...Y, allí la gente hacía bastante con preocuparse de poderse mover de un lado a otro. Además, ocurrían hechos bastante curiosos como que no funcionaban los móviles. Era como si hubiesen conectado inhibidores. Me parece especialmente significativo la heterogeneidad de los participantes y de sus reivindicaciones ¡No son sólo jóvenes! No son sólo parados, es decir, se trataba de un gran grupo de personas que estábamos ante un movimiento que había ido enganchando malestares s acumulados y crecientes en los ciudadanos. En suma, como si se tratara de una catarsis que había eclosionado. Lo que pude ver con mis propios ojos. No era un rechazo de la política. Si no, de los políticos: lo que observé no era precisamente "apoliticismo" sino todo lo contrario. Se trataba de una nueva concepción de la política: más limpia; más eficaz y más representativa de los intereses concretos de la ciudadanía que nos representaba. No es casual que uno de sus muchos eslóganes sea: "no votar a los grandes partidos". Se trataba, sencillamente, que en aquellos momentos eran los que realmente ejercían el poder político y, por tanto, los más claros responsables del malestar ciudadano. La heterogeneidad de sus reivindicaciones hacía difícil calibrar el orden de sus prioridades. Pero es obvio que, esa misma diversidad -la de los participantes-, expresaba la gravedad del asunto y del problema. La falta de representatividad ¡REAL! de los partidos respecto a la de las aspiraciones de la propia gente que despertaron a la dación de un auto de fe. Por eso me parece una falta de respeto que haya dirigentes políticos que digan: ¿las cosas se arreglan votando? Pues el resultado es que no se ha arreglado en absoluto. Aunque los destinatarios básicos sean los partidos. Por lo tanto, el problema abarca a otros instrumentos de representación como el caso de los sindicatos. Unos y otros tendrán que aplicarse el cuento porque de no hacerlo así, puede repercutir en incontroladas consecuencias. Creo que no se trata de darles la razón; sino de asumir que el modelo actual de partidos y su funcionamiento hay que cambiarlos. Es decir, se trata no tanto de paliar los efectos sino de corregir las causas que nos han conducido a una irreversible hecatombe.
lunes, abril 9
CUANDO LA FE MUEVE MONTAÑA
Es interesante admirar la Semana Santa cuando la fe cristiana inunda las calles de las ciudades. Cuando los tronos, rebosantes de flores, muestran a la sociedad ?creyente o no- el fervor de unos ciudadanos que conmemoran el sentimiento de compartir la pasión y muerte de Jesucristo.
La interesante y grandiosa manifestación recogida en la CE, Capítulo Segundo; Sección 1ª; De los derechos fundamentales y de las libertades públicas, amparadas en el artículo 16.1... Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley.
Por lo cual, hay que decir que: las confesiones religiosas, denominaciones cristianas o iglesias cristianas, son términos que se designan a la pluralidad de confesiones religiosas que se identifican a sí mismas como cristianas, considerándose cada una de ellas a sí mismas, bien como la única iglesia cristiana verdadera, bien como una iglesia reformada, bien como una iglesia nacional independiente, bien como una iglesia local independiente, o bien como otras clasificaciones. No hay acuerdo entre teólogos, estudiantes del cristianismo y clero de los diversos grupos religiosos cristianos (ni entre cada uno de estas categorías entre sí), respecto a qué grupos deben ser catalogados propiamente como denominaciones cristianas o qué criterios habría que usar para ello; desacuerdo inevitable dadas las diferencias doctrinales y las diferencias metodológicas entre cada escuela (250 confesiones) de pensamiento religioso.
Sin embargo, también podemos observar la pasión en hombres, en mujeres y, cómo no, también en niños y niñas que arriman sus jóvenes hombros de costaleros para transportar por las calles de las ciudades las enormes plataformas donde se levantan las fervientes imágenes que cada año ?en Semana Santa- recorren nuestras ciudades.
Esta Semana Grande de la primavera que, en muchas ocasiones, se presenta como rogativa para que las lágrimas del amor bañen las tierras que permita germinar el fruto de los campos, provoca la desilusión de fieles que vierten sus sollozos al no poder realizar su acto procesional a las imágenes veneradas. Pero hay que entender que, en la actualidad, los administradores públicos trabajando denodadamente para intentar resolver, de la mejor manera posible, los graves problemas que asolan a la sociedad, léase: desempleo; crisis financiera; defraudación fiscal; recortes presupuestarios; incremento de precios en servicios básicos; reducción de inversiones y un largo etcétera de problemas que tiene que afrontar la Ciudad; la Comunidad y el País, y, cómo no, la sociedad. Mientras, España sigue en procesión, desfilando, rogando y suplicando, al Altísimo, para que nos ayude a salir de la interminable crisis que flagela a la sociedad despiadadamente.
Jorge Espí
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